La Justicia a Prueba

Ubicado en EEUU

De Bayard Rustin

Travis Fugler, age 15 pencil

Alison Fanning, age 13 ink and water color

Valerie White, age 16, pencil

Antecedentes: Bayard Rustin fue líder africano-americano que trabajaba para la Asociación de la Reconciliación (FOR, por sus siglas en inglés) durante los años 1940 y 1950 a favor de los derechos de todos los americanos empleando acciones, principios y métodos no-violentos, los cuales eran seminales en el movimiento de derechos civiles en años sucesivos. Cuando escribió esta historia, los términos “colored”* y “Negro”* eran términos de uso corriente.


Entre compromisos para hablar públicamente en un pueblo universitario del ‘Midwest,’ entré en un restaurante pequeño para comprar una hamburguesa y un vaso de leche. No hacía mucho que yo estaba sentado, cuando me percaté que me estaban ignorando. 

Tras esperar más o menos 10 minutos, decidí que el problema habría que enfrentarse. Me cambié a un rincón y me encaré de frente a una camarera para que ella no pudiera fingir que no estuviera y dije, “Me gustaría una hamburguesa.”

“Lo siento, pero no podemos servirle a ustedes, ah, a la gente de color& acá,” dijo ella.

“¿Quién es el responsable de esto?” pregunté.

Me respondió con dos gestos manuales—el primero que señalaba a una mujer de pie en la parte trasera; el segundo, un dedo en los labios, una petición clara a no involucrarla en nada. Fui caminando derecho para la mujer de pie al lado de la cafetera en la parte trasera del restaurante. “Me gustaría saber por qué es imposible que yo reciba algún servicio aquí.”

“Pues es, es, ah, a causa de que en este pueblo,” balbuceaba. “No sirven a gente de color& en ninguno de los restaurantes.” 

“Entonces ¿por qué? Cree usted que si se hiciera, alteraría tanto a la clientela?” Luego le pedí que se pusiera a prueba un ‘posible ensanche de la democracia’.

Después de alguna vacilación, se puso de acuerdo para aceptar las siguientes condiciones: Me sentaría en la parte delantera del restaurante durante diez minutos, tiempo en el cual no comería mi hamburguesa. Contaríamos el número de personas que salieran huyendo, o que no entraran por mí. De observar hacer tal cosa a una persona, yo abandonaría el local. De lo contrario, podría comer.

Esperé 15 minutos. Luego, ella se me acercó, recogió la hamburguesa fría, colocó delante de mí una caliente y dijo simplemente, “¿Qué desea tomar con ella?”

Me ha dado a conocer, gente negra^ y gente blanca, residentes en el pueblo, que ella sigue sirviéndoles a los Negros^ sin bochorno ni conflictos, lo cual es algo valiente sin duda, dadas las circunstancias.

 

* [Palabras anticuadas el uso de las cuales, entre miembros de la sociedad norteamericana, puede considerarse ofensivo. Por lo tanto, con frecuencia se consideran términos inaceptables hoy por hoy.]

& En el inglés original, “colored people”.

^ En el inglés original, “Negroes”.