Peacebuilding en Las Américas

AVP Guatemala: Promoting AVP Online Workshops

by Lorena Escobar 

We continue to facilitate online Alternative to Violence Project (AVP) workshops, which continue to be a very important and valuable tool in teaching and learning, through the shared experiences of the participants, and the facilitating team. We never imagined that the AVP workshops would reach people from so many countries in Latin America, making us a GREAT AVP FAMILY. Proof of this are the WhatsApp groups created by the former participants themselves, who continue a fluid communication between us.

We also continue to accompany, making brief visits and telephone calls to families in critical situations who are in the process of mourning, illness, domestic violence, child abuse, loss of employment, or depression. We share the tools of the AVP, on NO Violence, affirmation, communication , which are alternatives that help a lot in conflict resolution and emotional health. We continue with the hope that, in Guatemala, and in this prudent time, the covid-19 pandemic has diminished, and face-to-face activities will resume and thus give continuity to face-to-face AVP workshops.

I am 15 years old, I am from Amatitlán and I am in first year of secondary school…well, this year I would have second grade, but I’m not studying. Last year we stopped studying due to the pandemic called coronavirus, and I had to stay at home helping my mother doing work, and taking care of my two little brothers. My mother worked in a place where they plant flowers that are sent outside of Guatemala, but they fired her. Since I am the oldest, I looked for work to help around the house. One day coming back from work handing out flyers, I was robbed and beaten. Some former classmates from school asked me what had happened to me, and I told them. They told me that they would help me find the thieves and get revenge because they are members of a gang. Then I remembered what I learned when they gave the talks of transforming power school and it made me stop because I learned about Nonviolence. I keep dreaming as my positive name says, of being a man who works hard to help my mother and my little brothers, and if we can, we will study next year. (Samuel Dreamer. Guatemala)

I work cleaning houses and I have four children. I separated from my husband because there were many problems: yelling, hitting, mistreatment, especially when he came home drunk. Due to the coronavirus situation, they no longer called me to work. Now, I live from what people give me. Sometimes, I go out to sell sweets, fruit, or anything else. On two occasions, I received Peace Baskets, and they helped me a lot. When I received the AVP workshops, something that stuck in my memory was that I always have to hope for the best, and that is what I apply in my life now. Every day I wake up and start the day hoping it is better than yesterday. (Carmen Cariñosa. Guatemala)

TALLERES PAV EN LINEA LATINOAMERICA

Continuamos facilitando talleres PAV en línea, los cuáles siguen siendo una herramienta muy importante y valiosa, en la enseñanza y aprendizaje, a través de las experiencias compartidas de las y los participantes, y equipo facilitador. Nunca nos imaginamos que los talleres PAV llegaran a personas de tantos países en Latinoamérica, convirtiéndonos en una GRAN FAMILIA PAV. Muestra de ello, son los grupos de WhatsApp creados por los propios ex participantes, quienes continúan una comunicación fluida entre ellos y ellas.

Continuamos acompañamiento, haciendo breves visitas, llamadas telefónicas a familias en situación crítica, en proceso de luto, enfermedad, violencia doméstica, maltrato infantil, pérdida de empleo, depresión, compartiendo las herramientas del PAV, sobre la NO Violencia, la afirmación, la comunicación, que son alternativas que ayudan mucho en la resolución de conflictos y salud emocional.

Seguimos con la esperanza que, en Guatemala, y en un tiempo prudente, la pandemia del covid-19 haya disminuido, y las actividades presenciales se retomen y así dar continuidad a los talleres PAV presenciales.


TESTIMONIOS:

Tengo 15 años soy de Amatitlán y voy en primero básico, bueno, este año me tocaría el segundo año básico, pero no estoy estudiando. El año pasado dejamos de estudiar por la enfermedad que se llama coronavirus, y me tuve que quedar en la casa ayudando a mi mamá haciendo oficio, y cuidando a mis dos hermanitos pequeños. Mi mama trabajaba en un lugar en donde siembran flores que las mandan fuera de Guatemala. Pero la despidieron. Como yo soy el más grande, busque trabajo para ayudar en la casa. Un día regresando de trabajar de repartir volantes, me asaltaron y me golpearon. Unos ex compañeros de la escuela, me preguntaron que me había pasado, y les conté. Ellos me dijeron que me ayudaban a encontrar a los ladrones y vengarme, porque ellos son integrantes de una mara. Entonces me recordé de lo que aprendí cuando dieron las pláticas en la escuela del poder transformador y me hizo detenerme, porque aprendí sobre la No violencia. Sigo soñando como dice mi nombre positivo, en ser un hombre que trabaje mucho para ayudar a mi mamá y a mis hermanitos, y si podemos el otro año vamos a estudiar. (Samuel Soñador. Guatemala)

Trabajo limpiando casas, tengo cuatro hijos. Me separé de mi marido porque había muchos problemas, gritos, golpes, maltrato; cuando llegaba borracho a la casa. Por la situación del coronavirus, ya no me llamaron a trabajar, ahora vivo de lo que la gente me regala, algunas veces, salgo a vender dulces, fruta, o cualquier cosa, en dos oportunidades recibí víveres de PAV, y me ayudó bastante. Cuando recibí los talleres de PAV, algo que me quedó grabado en la memoria fue, que tengo que esperar siempre lo mejor, y es lo que aplico ahora en mi vida. Cada día me levanto y comienzo el día esperando que sea mejor que ayer. (Carmen Cariñosa. Guatemala)

Seguimos promoviendo en la vida de cada persona la luz de PAV, siendo promotores de paz y la No violencia.